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El Santo Sudario de Jesús, en Oviedo, España

En la Catedral de Oviedo se conserva, con gran veneración del pueblo cristiano, el llamado "Santo Sudario", que según fuentes históricas bien documentadas llegó allí en los años de la invasión musulmana de España, procedente de la Catedral de Toledo. El Santo Sudario de Oviedo, según la tradición, fue colocado sobre el rostro de Jesucristo en el descendimiento de la cruz y hasta su definitivo entierro. Se trata de una reliquia directamente relacionada con la Sábana Santa de Turín, como comprobaremos en las páginas que siguen.
El Arzobispo de Oviedo, con ocasión del I Congreso Internacional del Santo Sudario, afirmó lo siguiente:
"La devoción del pueblo cristiano a este recordatorio de la Pasión de Jesús es conmovedora. Como movidos por un poderoso resorte interior, miles de fieles cristianos vienen todos los años a nuestra Catedral para recibir la bendición con el Santo Sudario y manifiestan de esa manera su profundo respeto por este tesoro religioso que hemos recibido de nuestros padres y que debemos conservar cuidadosamente, rodeándolo de la estima y veneración que nos merece este testigo elocuente de Jesucristo crucificado".







El Santo Sudario de la Catedral de Oviedo

Por D. Manuel Rodríguez Sancho, E.P.
Venerable reliquia, empapada en la preciosísima sangre de Jesús, el Santo Sudario de la Catedral de Oviedo atrae a multitud de fieles los tres únicos días al año en que es expuesto públicamente al culto. Atraído por el misterio encerrado en este precioso tejido, el mundo científico no cesa de examinarlo meticulosamente, dando a conocer poco a poco las sorprendentes conclusiones de sus investigaciones. Uno de los más importantes estudiosos del tema, Don Enrique López Fernández, canónigo de la sede ovetense y autor de la más reciente monografía sobre el Sudario, concedió una interesantísima entrevista publicada en la revista “Heraldos del Evangelio”, nº 56 de marzo de 2008. De esta entrevista extraemos el siguiente extracto:

D. Henrique López Fernández y el P. Manuel Rodr�guez, E.P.En la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo se guardan reliquias y objetos de un valor religioso e histórico excepcional. La más importante es el Santo Sudario, pero a lo largo
de los tiempos también han recibido un culto extraordinario otras, como las espinas de la Corona de Nuestro Señor y las reliquias de algunos santos: San Eulogio y Santa Leocricia, mártires de los mahometanos de Córdoba (+859); San Vicente de León, San Julián, San Germán y otros, que se guardan en valiosas urnas.

En el centro de la cámara se encuentra el Arca Santa que fue traída a Asturias desde Toledo poco después de la invasión musulmana en el año 711. Dentro del Arca vino el Santo Sudario, junto con otras reliquias relacionadas con Nuestro Señor, la Virgen y los apóstoles de valor incalculable. Por ejemplo, el Lignum Crucis de Nicodemo o una sandalia de San Pedro. Estas reliquias llegaron a Toledo procedentes de Jerusalén, pues el año 614 fue conquistada por los persas al mando de Cosroes II y, poco después, en el 637, por los primeros seguidores de Mahoma. Buscando un lugar seguro para las reliquias, los cristianos las trasladan hacia occidente, huyendo de la invasión mahometana que no dejaba de avanzar por el norte de África, sin que se sepa exactamente el itinerario seguido.

El Arca permaneció escondida hasta que, ya consolidado el Reino fundado por D. Pelayo tras la batalla de Covadonga (722), se decide trasladar el Arca hasta la nueva capital fundada por el piadoso Rey Alfonso II, el Casto (760-842) ¿Dónde fue escondida? La tradición apunta a una montaña próxima de Oviedo, llamada Monsacro precisamente por haber cobijado tantas reliquias.

Era tal el temor reverencial que el arca imponía, que permaneció mucho tiempo sin abrirse, hasta que en el año 1075, el Rey Alfonso VI, que pasaba la Cuaresma en Oviedo, pide que se abra. Se organiza una magna ceremonia a la que asisten, además de las autoridades religiosas, el notario real y numerosos testigos, entre los cuales figura el famoso Cid Campeador, que aún no había caído en desgracia.

La impresión fue tan grande que el rey manda hacer importantes donaciones a la Santa Iglesia Catedral para que pudiera sostener un culto digno de semejantes reliquias. También manda construir una nueva arca cubierta de bellas planchas de plata que protege la anterior y que servirá incluso de altar. Es ésta la que se conserva en la actualidad. Las cruces son un tema aparte.

¿Hay base en el Evangelio para sostener la existencia de este sudario?

El Santo Sudario de la Catedral de OviedoSin duda. En su Evangelio, San Juan usa la palabra sudario en dos ocasiones: Una para referirse a parte de la mortaja de Lázaro: “Dicho esto, gritó (Jesús) dando una gran voz: ‘Lázaro, sal fuera’. Y salió el muerto atado con vendas (keiríais) de pies y manos, mientras su rostro (hê opsis) estaba envuelto (periedédeto) en un sudario (soudaríôi).” (Jn 11,43-44); otra, cuando van al sepulcro de Jesús y lo encuentran vacío: “Corrían los dos a la vez, pero el otro discípulo, corriendo más rápido que Pedro, se le adelantó y llegó primero al sepulcro. Inclinándose, ve los lienzos tendidos (kéimena ta othónia), pero no entró. Llega luego Simón Pedro, detrás de él, y entró en el sepulcro y ve los lienzos tendidos, y el sudario, que estaba (o mejor: había estado) sobre su cabeza, no con los lienzos tendido sino aparte (khôrís), enrollado (o también puede ser: doblado) en un lugar (entetyligménon eis hena topon)” (Jn 20,4-7). En este caso, parece que el sudario no forma parte de la mortaja, pues se encontraba “aparte” (khôris) de “los lienzos tendidos” que eran propiamente la mortaja y que corresponderían a lo que conocemos como Sábana Santa de Turín y que quedaron “tendidos” (kéimena ta othónia: aplicado
a una persona significaría “yaciendo”).

Entonces, ¿qué hacía en el sepulcro? ¿Cuál había sido su función? Todos los estudiosos coinciden en que debió de ser utilizado, antes de la sepultura, en la manipulación o preparación del cadáver. El primero en formular esta hipótesis fue Monseñor Teodoro Ricci, benemérito estudioso de la Sábana Santa de Turín: Los judíos cubrían el rostro de las víctimas de una muerte violenta y el Sudario fue usado durante el traslado del cadáver desde la Cruz hasta el Sepulcro.

¿Las manchas que aparecen en el Sudario nos dan algún indicio sobre el uso que tuvo?

Hay que distinguir lo que se ve a simple vista, de lo que se “ve” en el laboratorio. A simple vista vemos una serie de manchas de distinta intensidad, unas simétricas y otras no. Aparentemente serían de sangre y otras de sangre diluida en agua.

Los estudiosos del EDICES (Equipo De Investigación Centro Español Sindonología) han podido determinar, a partir de estas manchas, cómo fue usado el Sudario: Estaba doblado por la mitad cuando cubrió la cabeza, por eso las manchas son simétricas, y unas se formaron por contacto directo con el rostro y otras por infiltración de una cara a la otra.

Por la manera en que se extendieron, se deduce que en un primer momento el cuerpo estaba todavía colgado en la cruz (en vertical), y que posteriormente estuvo tumbado boca abajo (en horizontal). Nunca se produjeron por frotación, sino por flujos sucesivos del líquido. No podemos entrar en detalles, pero queda probado que el Sudario cubrió el rostro de un difunto adulto, con barba, pelo largo, atormentado y muerto violentamente.

¿Qué tipo de pruebas han realizado los científicos hasta ahora y qué resultados han obtenido?

Monseñor Ricci en su famoso libro sobre la Sábana Santa “L’Uomo de la Síndone è Gesú”, 2ª ed, 1969, ya dedica un capítulo entero al Santo Sudario de Oviedo. La repercusión internacional fue inmensa y durante los años 70 y 80 se realizaron los primeros análisis científicos: de la sangre, del tejido, de los pólenes y se trató de datar por el C14.

En España, el Centro Español de Sindonología (C.E.S.) inicia a finales de 1989 una serie de nuevos estudios con gran profundidad y rigor, repitiendo y mejorando los ya realizados, que les llevan a convocar el I Congreso Internacional sobre el Santo Sudario de Oviedo, en octubre de 1994. En abril de 2007 se ha realizado el II Congreso y todavía no se han publicado las actas. Además de lo comentado anteriormente, hoy en día podemos afirmar
que:

1. Se trata de sangre humana, de tipo AB, el mismo de la Sábana Santa y muy común en el mundo judío,
2. Las manchas principales son de sangre post-mortem, procedentes de alguien ya cadáver, incompatibles en su formación con cualquier movimiento respiratorio,
3. Las pequeñas manchas puntiformes del extremo del lienzo tienen como origen heridas punzantes producidas en vida, que habían sangrado aproximadamente una hora antes de ser colocado el lienzo sobre ellas,
4. El Hombre del sudario padeció un gran edema pulmonar, que produjo en algún momento la salida de líquido serohemático por la nariz y boca,
5. Se realizó un detalladísimo examen del tipo de tejido comparando la estructura textil de Síndone y Sudario: Los hilos de ambas reliquias tienen igual composición: lino puro (idéntico grosor de fibras, hilado a mano y torcedura en “Z”), pero han sido tejidos de diferente manera: sarga en espiga para la Síndone y trama ortogonal (tafetán) para el Sudario.
6. Se ha confirmado la presencia de aromas: mirra y una especie de áloe.
7. Aunque la mayoría de los pólenes son de origen peninsular, los hay pertenecientes dos especies características de Palestina: Pistacia palestina y Tamarix palestina.
8. Aunque las pruebas del C14 han dado resultados negativos (la datan entre los siglos VII y VIII), se sabe que sufrió contaminaciones que falsean el resultado: exposición al contacto físico de los devotos, humo de velas, etc. Incluso en octubre de 1934 tuv que ser rescatado de los escombros de la Cámara Santa dinamitada por los revolucionarios marxistas. Además se acaba de descubrir que el espectro del lino está alterado, lo que es una prueba definitiva de la imposibilidad de datar por el C14.
9. Las pruebas de ADN no han dado tampoco un resultado satisfactorio por diversos factores: antigüedad de las muestras, contaminaciones, etc.
10. No presenta ningún signo de manipulación fraudulenta.

Se refuerza la tradición sobre el origen evangélico del Sudario.

Cada vez tiene más datos a su favor. Posiblemente nunca haya un 100% de certeza científica, pero hay muchos elementos que apuntan en esa dirección.

A mí, al contrario que otras personas que les da igual que se compruebe su autenticidad o no, me importa mucho saberlo. Conservar un recuerdo cierto y tan cercano al misterio de la muerte y, por tanto, de la resurrección de Jesús me pone en contacto directo con el misterio central de nuestra fe católica y me llena de satisfacción y emoción.

Es una ayuda valiosísima para la fe, sobre todo para muchas personas que pueden pasar por momentos de crisis.

Pienso también que, aunque se demostrase que no es auténtico, seguiría teniendo valor, como un cuadro, un símbolo que nos recuerda la pasión salvadora de Cristo.

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La Agencia Católica Veritas, en su despacho diario de hoy, día 18 de marzo de 2008, publica la siguiente información que corrobora y complementa la entrevista anterior:

Entrevista al presidente del Centro Español de Sindonología (I PARTE):

“Hoy ya no se puede hablar de la Sábana Santa sin hablar del Sudario de Oviedo”

Oviedo, 17/03/2008

(VERITAS) El Santo Sudario de Oviedo es, según la tradición, una reliquia de Cristo que se encuentra depositada en la Catedral de Oviedo. Este lienzo es venerado como una de las prendas funerarias de Nuestro Señor descritas en el Evangelio de san Juan. Se trata un pañuelo de lino manchado de sangre y otros restos como alguna quemadura de velas. Su forma es rectangular (83 x 53 centímetros).

Según nos cuenta la Sagrada Escritura, san Pedro lo encontró en la tumba vacía de Jesucristo y lo recogió junto con la Sábana Santa de Turín . En España, se puede constatar la existencia y estancia del pañolón en Oviedo desde el siglo VII. Se cree que salió de Jerusalén ante el ataque de los persas, pasando por el norte de África hasta Cartagena , Sevilla , Toledo y por fin Oviedo .

El Santo Sudario se expone al público en la Catedral de Oviedo sólo tres días al año: el Viernes Santo; el 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz; y el 21 de septiembre, san Mateo . El resto del año se encuentra depositado en la Cámara Santa de la Catedral.

El estudio del Santo Sudario de Oviedo, juntamente con la Sábana Santa de Turín, ha atraído la atención de muchos científicos, que dedican a ellos sus investigaciones. En breve se publicarán las actas del II Congreso sobre el Santo Sudario de Oviedo que se celebró en los días 13 al 15 de abril del 2007. Por otro lado, la BBC ha anunciado para el próximo Sábado Santo la emisión de un documental sobre la Sábana Santa de Turín en el que se recogen diversas entrevistas y en el que se confirmará el reconocimiento por parte del laboratorio que realizó hace 20 años las pruebas del Carbono 14, que estas pruebas no pueden considerarse fiables por el alto grado de contaminación de las muestras analizadas.

En este contexto, Veritas conversó con el presidente del Centro Español de Sindonología (CES), Jorge Manuel Rodríguez Almenar, para conocer nuevos datos sobre el Santo Sudario. En el transcurso de la conversación, Rodríguez Almenar avanzó la convocatoria de un Congreso sobre el Santo Cáliz, que tendrá lugar del 7 al 9 de noviembre en Valencia, ciudad en la que se custodia uno de los tres cálices vinculados a la Última Cena.

Aunque el principal objetivo del CES es el estudio de la Sábana Santa, se ocupa también de todas aquellas reliquias que -desde criterios metodológicos y científicos- puedan aportar datos sobre la persona de Jesús de Nazaret.Entrevista al presidente del Centro Español de Sindonología (IIPARTE): “La Sábana de Turín no es un fraude, solo el que no tiene ni idea puede decir que podría ser un cuadro o afirmaciones similares”

Oviedo, 18/03/2008

(VERITAS) Veritas ofrece la segunda parte de la entrevista realizada al presidente del Centro Español de Sindonología (CES), Jorge Manuel Rodríguez Almenar.

En esta segunda parte, Rodríguez Almenar sale al paso de aquellas voces que ponen en entredicho la posible autenticidad de las reliquias “son documentos escritos con sangre y que contienen información que puede sernos de utilidad”. Y respecto, tanto a la Sábana de Turín como al Sudario de Oviedo señala que “los datos que hasta el momento estamos descubriendo coinciden, ¡“qué casualidad”!, con lo que sabemos de Jesús de Nazaret. Entonces, por lo menos, habría que poner en duda el hecho de que no sabemos nada de Jesús de Nazaret, porque tenemos un candidato ¡que es clavao!”.

Rodríguez recuerda también las palabras de Juan Pablo II ante la Sábana de Turín: “el Papa dijo que al no tratarse de una cuestión de fe, la Iglesia carece de competencia para determinar su autenticidad. Es decir, la Iglesia mantiene por tradición el objeto, pero son los científicos los que determinarán si pertenece o no a Jesucristo. A éstos les pidió que actuasen con objetividad y sin prejuicios”.

Este sábado la BBC emitirá un documental sobre la Sábana de Turín y Rodríguez Almenar nos avanza alguno de los posibles contenidos de este espacio, especialmente lo que se refiere a los análisis del Carbono 14 realizados hace 20 años y las posibles consecuencias de las declaraciones que se emitirán en este programa.

Además, el presidente del CES resalta que aquellos que contemplan las reliquias y se sonríen, solo demuestran su ignorancia. El entrevistado califica de sorprendente el que “los científicos en pleno siglo XXI corroboren que efectivamente esa tela (La Sábana Santa y el Sudario de Oviedo) se puede descifrar y que lo que nos dice es coherente con lo que nos ha dicho la tradición durante 2000 años nada menos”.

EL SANTO SUDARIO DE OVIEDO
Relación con la Sábana Santa (1)





Existe una clara relación entre el Sudario de Oviedo y la Sábana Santa de Turín. En esta fotografía puede ya apreciarse esta semejanza.
Las coincidencias que resultan de los análisis efectuados son las siguientes:

*
1. Las dos piezas de tela "contuvieron" a un hombre de largo cabello, barbado y cabello recogido en la nuca.
*
2. Ambos eran adultos de unos 30-40 años y constitución fuerte.
*
3. Ambos comparten tipo sanguíneo = AB, típico de la etnia judía en la zona israelita.
*
4. Ambos fueron maltratados antes de morir (latigazos, tortura física (tirones de barba), casco de espinas...)
*
5. Ambos murieron en posición vertical, crucificados y apoyándose en los pies.
*
6. Ambos fallecieron por colapso ortostático y consecuente edema pulmonar en grado agudo.
*
7. Las dos son telas fácilmente elaboradas en la zona hebrea.
*
8. Las manchas de sangre contenidas en uno y otro lienzo son "coincidentes" y por tanto ambas son complementarias.
*
9. Gotas de sangre bajo una mancha en forma de 3 invertido. Es la misma impresión en ambas reliquias.
*
10. Los Evangelios -sobre todo Juan- nos hablan de estos lienzos.
*
11. Ambos contienen rastros de pólenes de la zona.
*
12. Ambos tienen rastros de mirra y áloe para preservar de la corrupción.
*
13. Los más importante: superponiendo la Sábana Santa de Turín con el Sudario de Oviedo sobre la zona que cubría descubrimos que sus proporciones son coincidentes y concurrentes a una emanación sanguínea tras muerte por edema pulmonar. Correspondencias manifiestas con los regueros de sangre provocados por el caso de espinas y con las proporciones del craneales.

EL SANTO SUDARIO DE OVIEDO
Relación con la Sábana Santa (2)










Las proporciones anatómicas también indican las analogías entre estas dos reliquias. Así, guardan estrecha relación:

*
1. Los arcos superciliares.
*
2. Superficie y forma de la nariz.
*
3. Abultamiento de la zona derecha de la nariz.
*
4. Fosas nasales presionadas.
*
5. Pómulo derecho hinchado y sanguinoliento.
*
6. Posición y tamaño de la boca.
*
7. Mentón y forma desigual de la barba.

Sería difícil para el investigador poder afirmar con total rotundidad que la Sábana Santa y el Sudario de Oviedo estuvieron en contacto directo con el cuerpo de Jesús de Nazaret. Pero, poco a poco, los paralelismos y demostraciones científicas van demostrando que ambas reliquias estuvieron en una época contemporánea a la de Jesús de Nazaret, en los mismos lugares y que contuvieron el cuerpo sin vida de un ser que sufrió la misma muerte que el nazareno. Todo apunta, en suma, que se corresponden con las empleadas con Jesús de Nazaret.




EL SANTO SUDARIO DE OVIEDO
Conclusión


El Santo Sudario de Oviedo, según todos los estudios a los que se ha sometido, se corresponde verdaderamente con el sudario con el que fue envuelto el rostro de Jesús una vez muerto en la Cruz. Sus semejanzas con la Sábana Santa de Turín, como se han visto, son concluyentes.
Como dijimos al principio, el Santo Sudario se nos presenta ante nuestros ojos como un impresionante recordatorio de la Pasión de Cristo. El Sudario de Oviedo es hoy un testigo elocuente de Cristo crucificado. El rostro ensangrentado del Crucificado se nos ofrece en este lienzo con toda su aterradora crudeza.
La contemplación del Santo Sudario de Oviedo nos recuerda que, como nos dice San Pablo, "nosotros predicamos a un Cristo crucificado".

   

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